Punto de encuentro de todos aquéllos que estén interesados en vida y obra del Padre Leonardo Castellani (1899-1981)

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jueves, 31 de mayo de 2012

“Cristo es verdadero Dios”


CRISTO ES VERDADERO DIOS


La tesis que puse en primer lugar se llama “Cristo es verdadero Dios”, pero previa-mente debe estudiarse un tratado que se llama “De Revelación” donde se sientan las bases de todo lo que se afirma después en la dogmática. En esta se prueba cada tesis con tres fuentes: la Escritura, la Tradición y la razón humana. La razón humana casi nunca tiene nada que decir más que no entiende las otras fuentes. La Escritura es divina porque Cristo mismo lo dijo: que es la palabra de Dios. La Tradición son los escritos de los Santos Padres, especial-mente los más antiguos, que representan la tradición apostólica trasmitida de acuerdo con las definiciones de los Sumos Pontífices y los Concilios. ¿Quiere decir que todos los Santos Padres son infalibles y que todo lo que dijeron es absolutamente cierto? No. Y algunos se han equivocado; poco, pero lo han hecho.
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martes, 29 de mayo de 2012

Cuando ya no quede nada por salvar, siempre y todavía hay que salvar el alma


Mis amigos, mientras quede algo por salvar; con calma, con paz, con prudencia, con reflexión, con firmeza, con imploración de la luz divina, hay que hacer lo que se pueda por salvarlo. Cuando ya no quede nada por salvar, siempre y todavía hay que salvar el alma.

[...]

Es muy posible que bajo la presión de las plagas que están cayendo sobre el mundo, y de esa nueva falsificación del catolicismo que aludí más arriba, la contextura de la cristiandad occidental se siga deshaciendo en tal forma que, para un verdadero cristiano, dentro de poco no haya nada que hacer en el orden de la cosa pública.

Ahora, la voz de orden es atenerse al mensaje esencial del cristianismo: huir del mundo, creer en Cristo, hacer todo el bien que se pueda, desapegarse de las cosas criadas, guardarse de los falsos profetas, recordar la muerte. En una palabra, dar con la vida testimonio de la Verdad y desear la vuelta de Cristo.

En medio de este batifondo, tenemos que hacer nuestra salvación cuidadosamente.

[...]

Los primeros cristianos no soñaban con reformar el sistema judicial del Imperio Romano, sino con todas sus fuerzas en ser capaces de enfrentarse a las fieras; y en contemplar con horror en el emperador Nerón el monstruoso poder del diablo sobre el hombre.

"A modo de Prólogo", en Decíamos ayer.




martes, 22 de mayo de 2012

J. L. Gallardo: Palabras en la presentación de la 2ª eidición de "Su Majestad Dulcinea"



PRESENTACIÓN SEGUNDA EDICIÓN DE “SU MAJESTAD DULCINEA” 
EN XIII EXPOSICIÓN DEL LIBRO CATÓLICO - 6 DE SEPTIEMBRE DEL 2001 


 Apenas era yo un adolescente cuando vi, por primera vez, al Padre Leonardo Castellani. Fue en la parroquia de mi pueblo, Pirovano, durante una misa dominical, a la cual asistió el sacerdote como simple feligrés, ya que estaba suspendido por entonces y no podía celebrar.

Se hallaba pasando una temporada en la estancia “Cume Co”, invitado por mi tío Ignacio Pirovano. El cual me informaría, años después, que durante esa temporada Castellani había escrito allí “Su Majestad Dulcinea”. De lo cual dejé constancia en una biografía de mi bisabuelo Pirovano que publiqué más tarde.

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jueves, 17 de mayo de 2012

Perseguidos por no adecuarse al sistema


Promesa del Espíritu Santo. El odio del mundo. Sermón de Leonardo Castellani.



La persecución del mundo moderno a los verdaderos cristianos, ya no será por “cristianos” en sí, al menos eso es lo que se verá públicamente; sino que serán perseguidos por no adecuarse al sistema, a las reglas del “nuevo orden”, y serán perseguidos por “retrógrados”, “medievales”, “nazis”, “fachos”, etc. Epítetos que ya se vienen utilizando y que, mediante la presión psicológica de los medios, irá entrando en las mentes de las masas descreídas. Y la misma persecución, se verificará tanto desde fuera como desde dentro de la Iglesia. Falsos hermanos perseguirán a los buenos cristianos.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Problema

Si yo fuera un pagano, querido,
mi copero mayor y mi grey
llenarían mi vaso de plata
de Falerno, de Chipre y Jerez...
Pero Hirt es pagano, pagano,
y sus siervos le dan de beber
¡tres tazones de leche por día
y espinacas cocidas con té!

Si yo fuera pagano, pagano,
besaría unos labios de miel,
en mi alcoba do raudas volaran
danzarinas de lúbrico pie...
Pero Hirt es pagano, pagano,
y sus tías preparan con él
conferencias pro Ley de Divorcio
¡y son viejas solteras, pardiez!

Si yo fuera pagano, pagano,
tumbaría de Ortiz (*) el poder
y hollaría los pueblos limítrofes
con mis huestes y mi palafrén ...
Pero Hirt es pagano, pagano,
y se afana con pluma y papel
por poder prestar plata a los pobres
¡y dejarlos más pobres después!

Si yo fuera pagano, pagano,
cuando se ha morir una vez
moriría entre el fuego y la pólvora,
sable en mano, luchando con diez...
Pero Hirt es pagano, pagano,
y se apesta con purgas de hiel
para hacerse un atroz vejestorio
¡que ni el mismo fogón crematorio
va a hacer algo inodoro con él!

Te regalo el problema, querido.
Si eres brujo podrás resolver
cómo hay seres que a Dios han perdido
y lo pierden al diablo también.
Yo me he roto la testa pensando
y ya he dado mi brazo a torcer
cómo hay tipos que viven sin Cristo
y no tienen tampoco el placer.

Gilbert Keith Chesterton
Traducción (¿adaptación?) de Leonardo Castellani, reproducida en Crítica Literaria.





(*) Ortiz: Roberto Marcelino Ortiz, fue presidente de la República Argentina entre 1938 y 1942.

lunes, 14 de mayo de 2012

El fabril de frases hechas


“SER IMBÉCIL ES PECADO” 
 EL FABRIL DE FRASES HECHAS 

 Apenas hubo el rubicundo Febo asomado la rútila y aberenjenada faz por entre las randas y encajes de oro de las nubes orientales, cuando dejó el nuevo Gobernador muy descansado y bien dispuesto las bienhechoras chalas y se dirigió a la Sala de las Medidas Momentáneas para resolver los asuntos del día. No bien se hubo sentado cuando se abrieron las anchurosas puertas y entró por ellas el Doctor Pedro Recio trayendo del brazo a un señor desvaído, descolorido y sin señas particulares que traía colgado al cuello una especie de organillo titirimundi o máquina de calcular. Mirólo Sancho atentamente, sin poder hallar en él cosa de provecho, y después dijo al hombruco con reposada voz y continente: [Seguir leyendo...]


jueves, 10 de mayo de 2012

Aviso


Hace varios días que estamos teniendo grandes inconvenientes con la plataforma de Blogger que afectan estéticamente a este bloc de notas.

Estamos intentando solucionarlos, pero no es fácil. Por esa razón nos sentimos obligados a comunicar a nuestros amigos y seguidores esta situación y solicitarles pacientes disculpas.

Los que hacemos Castellaniana

Nuevo libro: "Los 'zurdos' y Castellani"





Los zurdos y Castellani


Autor: Pablo José Hernández 
 El padre Leonardo Castellani (1899-1981), poseedor de una de las prosas más rotundas de la Argentina, transitó con más de cincuenta títulos por la teología, la filosofía, la novela, el cuento policial y el periodismo. Entre las décadas de cuarenta y del setenta del siglo pasado entusiasmó con sus libros y su oratoria a sucesivas generaciones de jóvenes. Fue en mayo de 1976, sin embargo, cuando su fama se extendió al denunciar públicamente el secuestro del escritor Haroldo Conti. Considerado como hombre de “derecha” por quienes no entienden que en la Argentina la contradicción principal sigue siendo entre nacional y antinacional, Castellani mantuvo siempre relaciones profundas y diversas con notorios “zurdos” militantes de la causa patriótica y social. En semblanzas fuertemente documentadas y en ocasiones conmovedoras, en el libro surgen los encuentros personales e intelectuales del cura Castellani con Rodolfo Walsh, Alicia Eguren, Haroldo Conti, Carlos Mugica, Rodolfo Ortega Peña, Eduardo Luis Duhalde, Fermín Chávez y Leónidas Barletta. 
 Ediciones Fabro: 

miércoles, 9 de mayo de 2012

Recetas y problemas



Y sembrar semillas siempre se puede, aunque no sea más que sembrar verdades

Claro que cuando hay sequía, eso importa sacrificio.

A veces se siembra con una especie de terquedad, con una especie de desesperación, se siembra con amargura, llorando, como dice la Biblia. 

Se tiene la impresión de estar malgastando las semillas, las fuerzas y la vid. 

Pero es la ley de la vida, no la tenemos más que para gastarla

Como les dije en la otra conferencia:

Todos los caminos de esta vida, por más vueltas que den, confluyen invisiblemente hacia una palabra terrible, pero ungida con las promesas divinas, que es sacrificio

Y el sacrificio es no solamente posible sino hasta gozoso cuando está inspirado por un verdadero Amor.

San Agustín y Nosotros

lunes, 7 de mayo de 2012

Delfina Bunge


Uno de los primeros medios donde publicó el Padre Leonardo Castellani, ya sea con su nombre o bajo seudónimo, fue la revista mensual Ichtys. Esta revista, que apareció durante casi diez años entre julio de 1921 y abril de 1931, y era la oficial del Centro de Estudios Religiosos para Señoras y Señoritas, estaba entonces dirigida por la Sra. Delfina Bunge de Gálvez y la Srta. Sofía Molina Pico —ambas exquisitas poetizas y poseedoras de una profunda cultura—.

Especialmente la primera, amiga íntima de Victoria Ocampo (¡tan distintas!) y que estaba casada con el escritor Manuel Gálvez (fruto de su luna de miel en España —nada común en tiempos de francofilia— fue El solar de la raza), fue una de las primeras “protectoras” del joven Castellani, impulsándolo a escribir y publicar sus fábulas, otras historias y sus primeros ensayos.


Su nieta, la historiadora Sofía Gálvez, dejó publicada una semblanza de esta notable mujer en el diario La Nación (30 de marzo de 2002), que reproducimos a continuación.

La memoria de un país

Delfina Bunge fue sin duda una mujer especial para su época. A 50 años de su muerte, su obra sigue ofreciendo un testimonio lúcido y profundo sobre la vida nacional


Hace cincuenta años, el 30 de marzo de 1952, moría en Alta Gracia Delfina Bunge de Gálvez. La escritora, casada con Manuel Gálvez, pertenecía a una típica familia de la clase tradicional porteña del siglo XIX, con un abuelo extranjero (el alemán Karl August Bunge) y los otros tres de vieja raigambre hispanocriolla. Sus dos abuelas, Genara Peña y Lezica de Bunge y Luisa Sánchez de Arteaga, eran muy amigas de Mariquita Sánchez, quien habla de ellas en cartas a su hija Florencia.

Nacida en diciembre de 1881, empezó a escribir los treinta cuadernos de su diario cuando tenía 15 años y lo siguió haciendo, casi sin interrupciones, hasta su edad madura. Es este un testimonio lúcido, profundo y a la vez ameno de esos años cruciales en que se va gestando la nueva Argentina.

Su niñez está relatada en Viaje alrededor de mi infancia, encantador libro de memorias que agotó cuatro ediciones (la última de Peuser en 1956). El diario es un documento único en la literatura argentina por la extensión de tiempo que abarca (1897 a 1920), la enorme cantidad de páginas que emplea (unas 10.000) las descripciones de usos y costumbres de fines y principios de siglo y la profundidad de sus observaciones. Igualmente atractiva es la pintura de personajes de la época (famosos o anónimos) como los viejos hermanos Anchorena, el general Mitre, sus amigas (entre las que ocupó Victoria Ocampo un lugar especial, reflejado en más de cincuenta cartas) o sus propios hermanos: Carlos Octavio el escritor, Augusto el futuro diputado socialista, Alejandro el economista precursor del MERCOSUR, Jorge, el fundador de Pinamar, etc.

El “debut” literario de Delfina se realizó en forma casi accidental en 1904, cuando unas páginas de su diario, donde retrataba a jóvenes amigas, traducidas por ella misma al francés, resultaron premiadas en el certamen de Fémina, revista parisina muy leída por la sociedad porteña. Este primer éxito le valió casi tantos elogios como críticas cuando quisieron publicar su foto en la revista Caras y Caretas. “Esto hunde a una niña en sociedad”, fue el comentario de alguno.

La consecuencia mas perdurable de aquella distinción recibida en Francia fue conocer a Manuel Gálvez, tímido muchachito provinciano de 22 años, que fue a visitarla y pedirle el artículo premiado para publicar en la revista Ideas por él mismo dirigida. El mutuo enamoramiento hizo desistir a Delfina de una pretendida vocación religiosa, pero el noviazgo fue largo y difícil: mientras ella se reponía de una improbable tuberculosis en distintos lugares de las sierras de Córdoba y empezaba a escribir sus primeras poesías en francés, Gálvez viajaba a Europa y luego recorría el país por su cargo de Inspector de Enseñanza Secundaria. Todo este noviazgo está ampliamente tratado en su diario y en la abundante correspondencia que mantuvieron. Se ve allí la lucha entre el puritanismo victoriano de fin de siglo y los genuinos sentimientos que debían ser reprimidos o sublimados de acuerdo con los códigos de la pacata moral imperante.

¿Fue Delfina Bunge una rebelde para su tiempo? En cierto sentido sí, como lo demuestra su ensayo Las mujeres y la vocación, escrito y publicado en la década del veinte o los artículos escritos para La Nación y otros periódicos, donde critica usos, costumbres y mentalidad vigente. Mantuvo sin embargo intacta su fe religiosa y su devoción por la vida de familia a la que asignó un papel fundamental en la formación del intelecto y el espíritu.

Casamiento y maternidad no fueron un obstáculo en su vocación literaria. Por el contrario, recién después de casada comenzó a escribir y publicar sus primeros ensayos. De soltera solo había escrito poesía en francés y cuatro libros de lectura para primaria en compañía de su hermana Julia Valentina. Después de su casamiento, la imprenta Lemerre publicó en Francia en 1911 su primer libro, Simplement, que recibió elogiosos comentarios de poetas como Rubén Darío quien en una carta la llama “la prodigiosa señora de Gálvez”. Algunas poesías de este libro fueron traducidas al castellano por Alfonsina Storni y publicadas en 1920 con prólogo de José Enrique Rodó. La experiencia de la maternidad le inspiró unas páginas tituladas El alma de los niños, que tuvo dos ediciones. En 1922 su ensayo Las imágenes del infinito, fue premiado en el concurso literario municipal. Esta obra dejó asombrado al filósofo Alejandro Korn, quien no podía creer que su autora no tuviera formales estudios universitarios. Ese mismo año había publicado con éxito Las mujeres y la vocación y al año siguiente El Tesoro del Mundo. En 1924 escribió el libro de cuentos Oro, incienso y mirra, ilustrado por Guillermo Butler y en 1926 Los malos tiempos de hoy. Le sucedieron otros ensayos sobre temas diversos: La vida en los sueños, Viaje alrededor de mi infancia, En torno a León Bloy, Cura de Estrellas, etc.

Pero lo que mas repercusión tuvo fue el artículo sobre el 17 de octubre publicado el diario El Pueblo. Cantidad de suscriptores se borraron, el director debió renunciar y algunos conocidos llegaron a negarle el saludo por su actitud de comprensión hacia el nuevo fenómeno de masas iniciado en 1945. Según Félix Luna, su voz fue la única sensata. En ese momento de descontrol político-emocional ella habló con total objetividad sobre lo que estaba viendo desde su balcón de la calle Santa Fe: allí no había violencia ni resentimiento, solo rostros humildes, cansados y felices de ser protagonistas, por primera vez, en la gran ciudad que les volvía las espaldas.

Junto a su amiga Guillermina Achával, puso todo su entusiasmo y esfuerzo en la construcción de la gruta y capilla de Nuestra Señora de Lourdes, en las sierras de Alta Gracia que reúne actualmente a millares de devotos el 11 de febrero y es visitada por cantidad de turistas durante todo el año. En esas sierras que conocía y amaba desde su juventud, murió Delfina Bunge repentinamente el sábado 30 de marzo, durante las celebraciones por los 25 años de la consagración de la Capilla de la Gruta.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Nueva edición de "Lugones"

Ediciones de la Biblioteca Nacional, para su Colección "Los Raros", acaba de publicar Lugones del P. Leonardo Castellani, con Estudio Preliminar de Diego Bentivegna.



De la contratapa,


La obra de Leonardo Castellani (Reconquista, 1899 - Buenos Aires, 1981) atraviesa el siglo XX argentino; en cuyas polémicas estéticas, culturales, políticas y teológicas participa de manera lúcida y visceral. Sacerdote jesuita en conflicto con las autoridades eclesiásticas, poeta, exégeta notable de las escrituras cristianas, controvertido publicista político del campo nacionalista, puntal del relato policial argentino. Castellani practica la crítica literaria desde sus años de seminario como un ejercicio en el que el mapa de la cultura se configura como un espacio donde los textos chocan entre sí, exhiben sus zonas de tensión y de fuga, derivan a través de constelaciones conflictivas, se abren hacia sentidos laterales e inesperados.

Desde el momento mismo de su suicidio en 1938, la figura de Leopoldo Lugones es, para Leonardo Castellani y para su generación, una presencia que aqueja. Publicado por primera vez en 1964, el Lugones de Castellani representa un momento particularmente álgido de la escritura crítica del jesuita argentino. Es este libro la evocación de un "fantasma sangriento" cuyas palabras, como las del propio Castellani, se obstinan en no apagarse; como la escucha de una voz que, suspendida entre el mundo de los vivos y el reino de los muertos, interroga los puntos constitutivos de la Argentina contemporánea.